2017-01-03

168.- Por poder ser, puede ser…


Aportado por: Riskov

Utilizar una herramienta suele requerir un periodo de aprendizaje directamente proporcional a la complejidad de la misma. Así, no resulta complicado aprender a usar un destornillador, pero cuesta un poco más manejar con soltura un osciloscopio. Lógicamente, algunas herramientas requieren un conocimiento teórico más elevado que otras: el destornillador únicamente precisa entender como funciona un tornillo, pero para usar el osciloscopio debemos saber de señales eléctricas, ondas y electrónica. Además de todo esto, para manejarlas con habilidad se precisa cierta práctica, también dependiente de la dificultad del utensilio y de la técnica empleada.

Con los instrumentos intelectuales ocurre exactamente lo mismo. Los niños no nacen sabiendo razonar, sino que es algo que aprenden con el tiempo y la práctica. De igual forma, la capacidad de formular una hipótesis válida no es algo innato; debe aprenderse mediante el estudio y la práctica.

Utilizando un ejemplo muy sencillo, podemos presentar el siguiente razonamiento: "Los perros tienen orejas, yo tengo orejas, luego yo soy un perro". Obviamente, hasta un niño de cinco años detectará el error en el razonamiento, pero no por haber reconocido la falacia, sino porque hemos hecho trampa. Un niño -y el adulto más obtuso- saben que un perro no es un ser humano y que por lo tanto yo no puedo ser un perro. Con ello, invalidan el razonamiento por la evaluación directa de la conclusión final, no de las dos premisas anteriores.

Reformulemos el razonamiento y podremos comprobar que la detección no es tan fácil: "La energía solar que alcanza a los planetas exteriores no es suficiente como para mantener el agua en estado líquido, por lo que no pueden existir océanos de agua líquida en un planeta exterior". Este segundo ejemplo es más complejo por las razones que esgrimíamos al hablar de las herramientas. Para comprender si este razonamiento es falaz o no, debemos saber utilizar el método, en este caso el razonamiento; deberíamos saber si el hecho de que el sol no caliente lo suficiente es un factor limitante para que pueda existir agua líquida. Es decir, debemos saber si la conclusión se desprende de la premisa. Pero aún antes de esto, deberíamos asegurarnos de que la premisa es válida: todos sabemos que los perros y los humanos tienen orejas, pero ¿sabemos cuál es la temperatura de la superficie de Plutón?

Una sencilla búsqueda nos muestra que si anduviéramos por el distante planeta enano nos encontraríamos nada menos que a -230 °C, lo que parece corroborar la premisa. Pero ahora viene la segunda parte: ¿es imprescindible una radiación solar elevada para que exista un océano de agua líquida? De nuevo debemos recurrir a los conocimientos para poder evaluar el razonamiento, dado que a priori la premisa únicamente implica que la temperatura que proporciona la radiación solar no es suficiente para que el agua alcance el estado líquido, pero no que sea la única forma de obtener agua en estado líquido.

Y, efectivamente, pueden existir otros medios por los cuales el planeta podría calentarse, como una intensa actividad geológica o unas fuerzas de marea considerables. De hecho, es lo que ocurre en Europa, una de las lunas de Júpiter, que parece poseer un enorme océano de agua líquida bajo su helada superficie, cuya temperatura ecuatorial se sitúa en unos -160 °C.

Armados pues con las herramientas y el conocimiento necesarios, podemos no solamente detectar un camelo o un error, sino continuar con una interesante discusión. Por el contrario, cuando el desconocimiento y la arrogancia nos impiden comprender que no sabemos usar un destornillador, nos liaremos a golpes con el tornillo, destrozaremos la cabeza de éste y la punta de la herramienta. Pero eso sí, echaremos la culpa al sistema corrupto y a la carpintería "oficial" que nos engaña y manipula diciendo que con un destornillador puedes introducir un tornillo en un tablón de madera.

Puede parecer que este argumento es muy simplista y que nadie se deja llevar por tales errores, y aún menos utilizarlos para construir descabelladas y absurdas teorías que defender a capa y espada contra los oficialistas de mentes cerradas, los cuales sólo creen en los dogmas científicos que les inculcan desde el poder. Sin embargo, tristemente ocurre, y es frecuente encontrar quien argumente que existe un agujero en el Polo Norte porque los mapas de Google muestran un área negra sin cartografiar, o que una zona del cielo en la que no se ven estrellas se debe a que la NASA oculta con extraños y ultra secretos aparatos la presencia de un planeta gigante que se acerca a destruir la Tierra.

Pues no, que haya una zona sin cartografiar en el Polo sólo demuestra que hay una zona sin cartografiar en el Polo. Allí podría haber un elefante gigante, un agujero a las antípodas, una réplica de la Pirámide de Keops o lo que, por otro lado, muestran muchas otras fotografías y expediciones: hielo.

Esto nos lleva a otro gran error en la utilización de las herramientas racionales, y que suelo llamar el "es así porque puede serlo". Se trata de un razonamiento infantil, posiblemente arraigado en nuestra especie como uno de los caracteres adaptativos de más valor y que resulta muy útil a la hora de preguntarnos por el funcionamiento de nuestro entorno, suponiendo la base de cualquier actividad investigadora.

Desde el principio de nuestra historia, el ser humano se ha hecho preguntas sobre el mundo que le rodea y ha tratado de responderlas. El cómo se responden y, sobre todo, la capacidad de predicción y manipulación que otorga la respuesta, es algo muy importante para el avance y supervivencia, no solo del individuo, sino de toda la comunidad. Así, cuando las sociedades primitivas se preguntaron por la causa de la lluvia y dieron una explicación mitológica a la misma, comenzaron a realizar ceremonias para agradar a los dioses y atraer el preciado líquido del cielo.

Decimos que es un carácter altamente adaptativo porque, aunque sea por mero azar, encontrar una explicación a un fenómeno y poder influir en su funcionamiento es altamente útil. Imaginaros si hubiera sido verdad lo de los dioses y la lluvia: el problema de las sequías y las hambrunas se habrían resuelto hace miles de años, simplemente con unas buenas raciones de rezos.

El problema es que una explicación inventada puede ser cierta o falsa. Los dioses pueden hacer llover, pero también pueden hacerlo otra multitud de causas que nuestros ancestros no podrían ni llegar a imaginar. De esta forma, la herramienta de inventarse explicaciones es útil, pero poco eficiente. Afortunadamente, otros fenómenos eran más previsibles que la lluvia, y una observación detallada permitió alcanzar mayores éxitos. Las cíclicas crecidas del Nilo en el antiguo Egipto o la marcada estacionalidad de las regiones templadas permitieron planificar una agricultura con unos resultados más que positivos.

Pero la revolución en cuanto a conocimiento y capacidad de manipular nuestro medio vino con una mejora considerable de la herramienta, que le proporcionó un componente extremadamente valioso: poder evaluar si la explicación dada tenía más o menos posibilidades de ser cierta. Esto permitió poner a prueba distintas alternativas, y avanzar sobre las que tenían mayores probabilidades de éxito. Así se dejaron de dar palos de ciego para construir caminos basados en la validación previa de una explicación, como punto de partida para la siguiente. La nueva estrategia, que permitió avanzar en pocos siglos mucho más que en decenas de miles de años se denominó «ciencia», y a la herramienta que utilizaba se la bautizó como «método científico».

Como todos, este nuevo utensilio tiene su forma de utilización, y debe hacerse correctamente, so pena de acabar dando martillazos con un destornillador. Básicamente, el método consiste en formular una posible explicación (hipótesis) para los hechos observados; pero lejos de quedarse ahí, debemos idear la manera de comprobar si esta explicación es inválida. Debemos ponerla a prueba, de manera que si resiste las pruebas, podamos seguir por ese camino y si, por el contrario, los experimentos contradicen la hipótesis, la descartaremos y buscaremos una nueva.


Este sistema es utilísimo y nos ha permitido llegar a la Luna, curar enfermedades que ni conocíamos o comunicarnos con la otra punta del planeta de forma prácticamente inmediata. Sin embargo, también tiene sus limitaciones: de igual forma que un destornillador necesita un tornillo con una muesca en su cabeza y es impotente ante un tornillo plano, el método científico necesita hipótesis que puedan ser puestas a prueba. No puede trabajar con explicaciones incontrastables.

Así pues, la explicación "la longevidad de una persona depende de su signo del zodiaco" es perfectamente contrastable: podemos realizar un estudio estadístico en un número lo suficientemente grande de personas como para saber si existen diferencias significativas entre los nacidos bajo distinto signo. En caso afirmativo, seguiremos investigando por esa línea, tratando de explicar el porqué. En caso negativo, abandonaremos esa hipótesis y buscaremos otra que probar. La aplicación práctica de este método es indudable, dado que si la hipótesis nos resulta fiable (y será más fiable cuanto más datos y observaciones coincidan con ella), podríamos proponer a los padres que planificaran los nacimientos para las fechas más proclives a la longevidad. Obviamente, si hacemos tal cosa sin comprobar previamente la hipótesis, estamos haciendo el canelo, y seguiremos muriendo sin saber porqué, aunque en plena autocomplacencia.

Sin embargo, la hipótesis "hay un dragón invisible e indetectable en mi garaje" no puede ser abordada científicamente, no podemos ni comprobarla ni rechazarla. Puede que sea cierta, pero como no hay forma de saberlo, no podemos avanzar sobre ella. Basar nuestra forma de vida en una religión construida sobre el supuesto del dragón indetectable no resulta algo por lo que merezca la pena apostar, y tratar de sanar una enfermedad dispensando aliento invisible de dragón indetectable sería considerado como una temeridad por cualquier persona en su sano juicio.

Pues bien, aunque de nuevo parezca mentira, el error de quedarse en la primera fase del proceso es mucho más común de lo que sería deseable. Desgraciadamente, es muy frecuente enfrentarse a razonamientos que pretenden validar una explicación por el mero hecho de que "puede ser así", sin comprobaciones posteriores. Como mucho, nuestro interlocutor lanzará el consabido "no se ha demostrado que no sea así, y si lo quieres negar, demuestra que es falso".

Acabemos con un último ejemplo de este razonamiento erróneo: supongamos que nos preguntamos sobre la causa de la espondilitis anquilosante y nos inventamos una explicación; por ejemplo, que está producida por un desequilibrio de nuestra energía interna. En lugar de tratar de probar tal hipótesis, simplemente la damos por buena y seguimos avanzando, formulando un posible tratamiento: dado que sabemos que los imanes son capaces de orientar determinado tipo de partículas en una misma dirección, postulamos que la aplicación de unos imanes orientará los canales energéticos desequilibrados y mejorará la salud del enfermo. Ni cortos ni perezosos, nos ponemos manos a la obra y, de vez en cuando, algún paciente mejora. Ya está, damos por buena la técnica y la proclamamos a los cuatro vientos como un éxito de la medicina alternativa.

Gran error, que nos devuelve a los tiempos precientíficos, y nos condena a seguir acertando por mero azar. No hemos comprobado la premisa (no sabemos ni siquiera si existen esos canales de energía), hemos realizado un razonamiento falaz: que los imanes sean capaces de orientar partículas metálicas no significa que puedan orientar flujos energéticos que además desconocemos. Por último, el que algunos pacientes muestren mejoría no demuestra que la técnica funcione; a veces la espondilitis anquilosante remite espontáneamente, y deberíamos comprobar si el porcentaje de pacientes curados es significativamente superior a un conjunto similar tratado con un placebo.

Este método es antiguo, y lo hemos seguido durante milenios. No es inútil, ya que también ofrece resultados: a lo largo del tiempo, se van fijando las prácticas que dan una mejor respuesta, y así se han obtenido desde tiempo inmemorial remedios curativos como muchas plantas medicinales, masajes terapéuticos, etc. El problema es que, al no basarse en un conocimiento real, resulta muy difícil avanzar una vez que por causalidad hemos obtenido buenos resultados. Por otro lado, el avance es lentísimo, consistiendo únicamente en el relevo paulatino de aquellos métodos que parecen dar mejores frutos. Esto explica que la medicina, la biología o la física haya avanzado en los últimos 300 años más que en los 30.000 anteriores, mientras que la homeopatía, la astrología o el reiki siguen en el mismo estado que cuando fueron inventadas.

Por ello, seguiremos insistiendo: para que algo sea cierto no basta con que sea posible. No se trata de abrir la mente, sino de no perder un tiempo muy valioso. Podría existir una tetera orbitando Plutón, pero si no hay forma de comprobarlo, estaríamos intentando atornillar un tirafondo con la cabeza plana…

Extraído de: http://lacienciaysusdemonios.com/2012/03/22/por-poder-ser-puede-ser/


15 comentarios :

Bernat dijo...

¿Por qué será que ante una explicación tan clara y evidente de por qué se tiene que comprobar todo lo que se diga, hay tanta gente que sigue emperrada en hacer valer sus postulados sin que éstos hayan sido probados?

Alienación. Esa es la respuesta. Hay alienación en las religiones, en los esoterismos, en el mundo paranormal, en pseudociencias, en todas las mancias, en nacionalismos, en regionalismos, en un montón de aspectos sociales que a priori se ven como normales, tal como un amor exagerado por la familia, la estirpe, el linaje, la etnia, etc. y supongo que se pueden añadir más…

Muy buena aportación, Riskov.

Renzo dijo...

Lo más gracioso (o no) es cuando los crédulo-creyentes te sacan la frasecita de Chesterton:

"Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa."

circulan por ahí otras versiones:

"Quien no cree en Dios, cree en todo", "Quien no cree en Dios, creerá en cualquier cosa"

como quien agita una ristra de ajos frente a un vampiro.

Parece, les debe parecer a ellos, que ante la lectura o audición de semejante gilipollez, los ateos deberíamos quedarnos boquiabiertos y en un estado de estupefacción casi catatónico.

Es lo de siempre, los crédulo-creyentes ven la paja en el ojo ajeno (las religiones que no son la suya son falsas, sectarias, superticiones sin fundamento, etc...), pero son incapaces de ver la viga en el propio.

Si alguien está dispuesto a aceptar los dogmas de la Iglesia y toda la parafernalia mitológico-cuentista que lleva asociada, tiene todos los números para tragarse sin pestañear cualquier absurdidad por descabellada que sea. Quien cree en resurrecciones de cadáveres putrefactos, concepciones y partos virginales, la transustanciación y milagros varios ya ha abandonado la razón, la lógica y el sentido común (no digamos a dónde ha enviado a la Ciencia)y tiene la predisposición mental para creerse cualquier cosa.


Atilio dijo...

Lindo articulo, Riskov.

Efectivamente, el largo proceso de descubrimiento y explicación del mundo ha tenido muchos nombres diferentes. Pero ciencia, del latín scientia = conocimiento, es uno correcto en sentido general, así como es correcto en sentido particular en cuanto a la actividad científica y el método científico.
en el oriente místico la ciencia deviene "sabiduría", una palabra que no significa casi nada y todo se puede poner detrás de la misma.

En la historia humana, la revelación divina, los signos portentosos, las apariciones y mensajes de ángeles y otros engendros, la serendipia, la prueba y el error, la chance aleatoria, la imitación y hasta los errores, todos crearon conocimiento. Al menos, es lo que se creia y algunos todavía creen.

En el pasado y presente en algunas culturas, todo lo que sucede, sucede porque alguna fuerza oculta lo decide y no por razones conocidas en otras partes del mundo o en otros momentos históricos.

Uno de nuestros contertulios fantasiosos, por ejemplo, cree que le han informado desde el cielo fechas de acontecimientos que luego se produjeron.
Eso, parece, fue suficiente para cambiarle la vida y que afirme sin dudas que existen toda una serie de entidades, fenómenos, futuro, doctrina religiosa más correcta que las otras y demás afirmaciones completamente sin evidencia fuera de su declaración majestuosa de ser un elegido para el "mensaje" recibido.

Por otro lado, que un artefacto producido por la mano del hombre acumulando conocimientos descubiertos durante siglos y de una complejidad que solo pocos pueden comprender salve la vida de una mujer gracias a superar a los mejores médicos humanos en todo el mundo, en el mejor momento histórico de la medicina y en uno de los paises mas ricos del mundo, eso no le impresiona ni le cambia la vida.
Los miles y miles de genios y esforzados investigadores que tuvieron que comprender la quimica, la biologia, la historia, la física, la energía, los materiales naturales, crear nuevos materiales, las matemáticas, formular niveles de abstracción y precisión inimaginables par alas mentes normales y construir una obra de una complejidad miles y miles de veces mayor que la de cualquier catedral o pase de magia, eso no le impresiona ni le dice nada de nada.

Contra ese nivel de ignorancia y sesgos cognitivos sólo la educación científica puede hacer algo.

El post explica bien el porqué la ciencia, en su sentido moderno, es el mejor camino de descubrimiento de conocimiento. Pero la auto indulgencia, la pereza e incapacidad intelectual, la búsqueda de la adulación y sentirse especial, el pensamiento mágico y las atribuciones a super agencias de actos cotidianos mas otros sesgos hacen que, como observamos, muchos elijan ser ignorantes.

Pues la ignorancia es hoy una elección.

Riskov dijo...

Este es un excelente artículo que encontré en mis buceos por la red. No dice nada nuevo pero condensa muy bien lo que sabemos los racionalistas.

Debería ser de obligada reflexión para los crédulos. Desgraciadamente, seguirá habiendo crédulos porque no lo analizarán honestamente.

Este artículo representa una mejor respuesta contra los que nos acusan de cientifistas que el que escribí yo en este mismo blog. Entre mis virtudes no destaca la redacción.

Wm Gille Moire dijo...

Ya sé que a Sagan lo adoran como a un Santo del Ateísmo. Pero la verdad es... que es demasiado simplón.

Riskov dijo...

Por favor, no le respondáis.
No liemos este hilo tan pronto.

Atilio dijo...

Disculpa Risskov, pues me serviré del comentario de Moire y para unir algunos puntos y tengo algo de esperanzas que no contaminará al post ni Moire, si viene, lo hará tampoco.
Inclusive los ateos tienen esperanzas!

Carl Sagan, además de sus logros científicos y educativos, fue un poeta entre los divulgadores de ciencia. Y fue un poeta porque sentía emociones muy profundas similares a las provocadas por el mejor arte, los sentimientos amorosos y las transmitía con gran maestría lingüística, acompañado de una voz idea para ello.

Me gustaría que nos quedemos en esos sentimientos poéticos por un instante.

Las emociones que producen esos sentimientos son, junto con algunas otras pocas funciones cognitivas, las ultimas fronteras en las cuales el ser humano siegue siendo imbatible en relación a la máquinas.

unod elos problemas EMOCIONALES principales que tienen los crédulos religiosos y los ignorantes en ciencia al respecto del método científico, la ciencia ne general y las AIs en particular es que las perciben como frías.

El método es tirano, feroz, "técnico", despiadado en cuanto a que la hipótesis mas atractiva es basura si algo demuestra que esta errada o, peor aun, que algo está fuera de su campo. Se le condena inmediatamente como "incompleta". Pensemos un instante en ese nivel de ferocidad...

Pero todfas esas percepciones E3MOCIONALES estan un poco erradas pues, si se sabe lo suficiente de ciencia y del metodo cientifico, se sabe tambien que los sentimientos y emociones son REALES.
Se sabe que un fuerte golpe en la cabeza puede extirparlos para siempre, como un amigo mio personal que no siente nada y tiene mujer y dos hermosas niñas mellizas pequeñas...
Mi amigo era una persona extremadamente amable y graciosa, Muy conocido en su sector profesional y en círculos amicales como la luz de una fiesta, la persona con quien deseas almorzar cuando no te sientes bien.
Ahora, luego de una causa, no siente emociones de ningún tipo.
comprende de manera racional lo que pasa pero no siente las consecuencias y ni siquiera puede afligirse ante el dolor que provoca sin querer.
Es un señor francés llamado George al cual deje de llamar pues imitaba su saludo anterior usando la memoria pero sin sentimientos :"Salut mon petit cher Atilio!", me decía y ahora dice con voz "robótica" (hablo cada tanto con su esposa e hijas).

Los sentimientos y emociones están en el cerebro y no importa ahora cuálsu diseño o arquitectura computacional.
Eso significa que el frío método científico podrá un dia conceder esas facultades cognitivas a sistemas artificiales y Carl Sagan volverá a vivir, o una buena imitación del mismo, por supuesto.

La auto indulgencia infantil de los humanos es tal que les es difícil siquiera imaginar que otras especies puedan experimentar sentimientos. solo ahora el mundo despierta al mundo emocional de los animales.

Más difícil aún les es aceptar que un sistema artificial pueda ser inteligente y tener emociones.

Y mucho mas aún les es difícil aceptar que ello provenga de algo que perciben como frío e inhumano como el método científico.
Eso fue lo que les repugno de Copérnico, Kepler, Galileo, Giordano Bruno, de los alquimistas, Descartes y mas recientemente Mohammad Abdus Salam, premio Nobel de Física pakistani declarado "no musulmán" como castigo en 1974 (murió en exilio), Ahmed Zewail, premio Nobel de Química egipcio (también murió en exilio para evitar amenazas de muerte) y veremos que le pasa a Aziz Sancar, premio Nobel de Química turco y todavía vivo...

Mientras tanto, otros, como nosotros, comprendemos que la ciencia es el mayor logro de la historia de la humanidad y lo que nos hace grandes.

Saludos.

Jack Astron dijo...


En este video, Richard Feynman (premio Nobel de Física en 1965) presenta una breve explicación del método científico.

Coherencia Relativa dijo...


http://elpais.com/elpais/2017/01/10/cie ... rsoc=FB_CM

http://elpais.com/elpais/2016/07/26/cie ... ml?rel=mas

Atilio dijo...

Son todos desalmados en la familia de Incoherencia Absoluta.
Alguien debería llevarlo al veterinario para que lo sacrifiquen y deje de sufrir...

No llega ya ni a poner enlaces...

Renzo dijo...

LOL !!!

Anónimo dijo...

Riskov

dijo: "Los perros tienen orejas, yo tengo orejas, luego yo soy un perro. Obviamente, hasta un niño de cinco años detectará el error en el razonamiento".


Me recuerda mucho a cuando los pseudocientíficos cientificistas afirman cosas como:

"La materia es física, yo solo veo materia, luego todo es materia".

Aqui tambien ve un niñito el error, pero ellos insisten.

Tambien dicen:

"La mente humana sabe cosas, yo tengo mente humana, luego yo puedo saberlo todo".

El error está claro, de poder saber cosas a poder saberlo todo hay gran diferecia, pero ellos insisten.

Otra cosa que tambien dicen es:

"La ciencia no enuentra el fenomeno fisico llamado Dios, luego Dios no puede existir".

Otro error muy tonto, ni Dios es un fenomeno físico (sino la voluntad que los permitió) ni vamos a creernos que lo que no ha encontrado la ciencia no puede existir....bffff.

También sostienen muchas veces:

"Tras algunas supuestas experiencias espiritualesse han descubierto ciertos fenomenos físicos que lo explicaban, luego todas eas experiencias son fenomenos fisicos".

Craso error, que algunas lo sean no manifiesta que todas lo sean, pero ellos insisten e insisten...

Creo que así me podria tirar años, entonces dejo el comentario aqui pues creo que ya ha quedado muy claro. Los ateillos fisicalistas no saben pensar.

c.o.


















Anónimo dijo...

errata_

"La materia es física, yo solo veo materia, luego todo es FÍSICO".

c.o.

Atilio dijo...

El cretino da pena exhibiendo su ignorancia.

Escribe y razona como un niño y sabe lo mismo de ciencia que un niño pequeño.

Ni me molestaré en señalar sus errores porque a los trolls no se le da de comer y para que siga en su mundillo de pajas mentales en el cual él es un mensajero de un dios que le habla al oído.
Vaya enfermo que se cree esas cosas.

Anónimo dijo...

Y tú razonas como siempre, huyendo, esquivando la cuestión, como un inveraz. Eres el mentiroso mas grande del blog, asi que no te hagas el sueco: no sabeis razonar.

Crees que los lectores no juzgan por sí mismos y que les has de guiar por el luminoso camino de la comprensión suprema? Ya saben leer, estafador materialista!!

Aprende a razonar, os he retratado y no sabes cómo salirte.... jejejeje

En todo caso, que juzguen los lectores, no tú. Y si juzgas di un por qué, pero todos sabemos que solo insultas, solo censuras, solo descalificas, pero siempre te pillo con las bragas bajadas y abandonando.

Abandona otra vez, es tu sino perpetuo, cobarde charlatán, materialista infantilizado!!

c.o.