2016-04-26

149.- La agonía de las humanidades y de la filosofía


Autor: Brookei

En el artículo "El fin de las Humanidades: nadie quiere a los filósofos", el catedrático Jordi Llovet lamenta la progresiva pérdida de prestigio académico de la Filosofía, la Historia y la Literatura.

Cito algunas de sus frases:

Enlace al artículo citado
El hombre de estudio, la mujer de artes o letras, vieron, a lo largo del gran siglo de la burguesía y de todo el siglo XX cómo la legitimidad de su quehacer quedaba mermada y amenazada a causa del desarrollo de la ciencia, la industria, el comercio y la técnica.

Al auge del comercio, las ciencias, la industria y la técnica, hay que sumarle, en los últimos 30 años por lo menos, un nuevo factor, imprevisible hace un siglo y medio: el auge de las nuevas tecnologías.

…la religión ha perdido adeptos en todas partes, y con ella han desaparecido los referentes trascendentales que actuaban, con sordina pero con eficacia, en todas las sociedades y sus cultos…

No comparto su preocupación.

Por ejemplo, la asociación que hace el autor respecto de las humanidades y lo espiritual es grotesca, aunque correcta históricamente. Pero no porque algo haya sido creído históricamente de cierta manera quiere decir que así deba continuar.

Más aún, esa asociación entre el espíritu, la mente y las apreciaciones estéticas, algo muy agustiniano, reposa en atribuir aspectos mágicos al arte, de ahí que tanto haya sido considerado de inspiración divina.

Una obra de arte debe provocar sensaciones placenteras de belleza y, en el peor de los casos, de asombro y estupor. Inclusive estirando el asunto uno hasta podría aceptar temor, horror o bochorno. Pero obras cuya única función es confundir o producir sólo y exclusivamente emociones negativas (como las que no requieren talento y sólo imaginación, Damien Hirst por ejemplo), no son arte en mi opinión.

Análogamente, un pensador del pasado, por más famoso que sea, no merece respeto si hoy en día sabemos que fue un estúpido o alguien maligno, como por ejemplo Heidegger, Hegel, Platón en algunos aspectos, Agustín en muchos o tal vez todos, etc.

La filosofía sigue un camino similar al del arte y de la teología. Es inspiradora como el arte y hace que algunos se enamoren de su contenido aunque no tenga relación con el mundo real. Ejemplo de lo anterior son los seguidores de Gustavo Bueno, los así llamados "buenistas".

Y como la teología que daba cuentas del origen del mundo, de los valores, del orden natural y humano, pero de manera mística caprichosa y accidental de acuerdo a la imaginación del hombre primitivo (mitos sobre la creación del universo, la caída, la posición del hombre y de la mujer, etc. y hasta la dieta), la filosofía hoy "explica" lo que todavía no sabemos científicamente pero solamente con cuentos y lenguaje propio del filósofo que hable. De ahí la abundante creación de términos ad hoc.

Veamos sus ramas:

La ética: se dice que es un bastión todavía en pie de la filosofía, pero Sam Harris ya postuló su "Moral Landscape" proponiendo un criterio mensurable del bien y del mal como el máximo de bienestar posible (latu sensu) para el mayor número posible en todos los momentos posibles y su negativo para el mal (un paso más allá del utilitarismo, un consecuencialismo que es lo mejor que tenemos hoy en día).

Previamente los positivistas, los utilitaristas y pragmáticos ya habían acercado el asunto a la realidad y son claramente ignorados en el continente europeo y sus sucursales ideológicas. La "enfermedad alemana" sigue haciendo estragos. Mientras que los filósofos anglosajones, todos considerados defectuosos por los buenistas y escolásticos, son los únicos (con los vieneses) que intentaron algo aunque les faltase información.

Ramachandran escribió páginas maravillosas en sus libros sobre neurología al respecto de lo que es ético (comportamiento) y sus razones.

La biología evolutiva, desde Darwin e incluyéndolo, ha escrito y descubierto mucho dentro de la ética también con Sapolsky, Haldane, Dawkins, de Waal y Wilson, entre tantos otros que se podrían citar.

Hay mucho ya que la ciencia ha descubierto en cuanto a Ética. Pero la razón por la cual todavía se piensa que es un bastión, es porque no se ha encontrado una especie de código moral inmutable. Y eso porque simplemente tal cosa no existe, o existe por períodos de tiempo entre grupos de individuos solamente.

La lógica: ¿Que lógica?, habría que preguntar. La adquisición de certeza es últimamente un esfuerzo inútil; la ciencia nos lo ha mostrado.

Pero aún al nivel macroscópico de nuestras vidas observamos que hay muchas maneras de obtener certeza y conocimientos y revisarlos sin hacer uso de la lógica clásica, y hay una infinidad de casos en que aún con todos los datos no podemos saber qué va a suceder.

Por ejemplo, todos los fines de semana cuando se juega al fútbol todo el mundo sabe que el que juega en casa tiene ventaja, y sin embargo no gana siempre el que juega en casa. Si se incluyen los antecedentes de cada equipo tampoco se obtiene el conocimiento de quién será el ganador.

Si se incluyen todos los datos de la realidad posibles antes del partido tampoco se puede predecir el ganador. Y si se conocen todos los átomos y sus posiciones relativas, velocidades y dirección de movimiento al instante del comienzo del partido, tampoco se puede saber quién ganará.

Otro efecto macroscópico que derrota nuestras capacidades analíticas lógicas es el caos. Pequeñas variaciones en las condiciones iniciales provocan resultados impredecibles, como lo ilustra el conocido "efecto mariposa".

Los ordenadores y programas de data mining y de aprendizaje recursivo aprenden por inducción solamente sin ningún recurso las reglas lógicas a las que estamos acostumbrados. Si bien la inducción es parte de la lógica, todas las reglas lógicas son el resultado de deducción y no de inducción, al menos entre los clásicos.

La ontología: se ha reducido a un código de comunicación entre iniciados con ningún valor práctico que yo pueda ver. El estudio del ser no produce ninguna predicción ni alerta respecto de nada. No aporta nada de nada al conocimiento del mundo fuera de crear una jerga propia y señalar un nivel de análisis que existe sin recurso al término ni a la disciplina.

La metafísica: muchas veces puesta junto con la rama anterior, es el discurso sobre lo que no existe, y también adolece de ese pensamiento mágico que produce la reificación de objetos inexistentes y de principios que no se aplican en un mundo más allá de lo físico. Si se aplican a un mundo físico son científicos, leyes de la naturaleza o de la física.

La gnoseología: ha sido reemplazada por las ciencias cognitivas, la psicología científica, la biología, la teoría de la mente, los estudios en inteligencia artificial y otras ramas científicas.

En este campo los filósofos se han transformado en figuras fuertemente reaccionarias, con algunas excepciones, como Dennett. Por ejemplo Searle y Chalmers con sus "Chinese room" y "hard problem", lo único que parecen querer hacer es proponer obstáculos imaginarios.

La estética: ya casi nadie se aplica a ella pues ha sido completamente superada por los descubrimientos científicos sobre el sistema neurológico, las costumbres de sociedades, los sistemas de símbolos culturales, etc. Finalmente alguien se ha dado cuenta que los aborígenes australianos se consideran atractivos entre sí, y que no hay valores universales de belleza.

La filosofía del lenguaje: otro sector lleno de cadáveres de ideas. La acción filosófica aquí puede compararse con cazar patos que pasan volando con los ojos vendados. Cada tanto se caza un pato, pero por pura casualidad. Los estudios del lenguaje son claramente científicos hoy en día, y sin experimentos probando que tal o cual tesis es acertada el resto es solo hablar por hablar, disculpando el juego de palabras. La Teoría de la Información y la computación están también explicando esto, así como la neurología.

La filosofía política y la del derecho: se reducen a teorizaciones o especulaciones sobre niveles de realidad que la ciencia no ha reducido todavía. Pero aún sin llegar a la reducción, también es la ciencia la que ofrece evidencias que uno puede considerar ciertas y no los filósofos por vías de estudios y experimentos con grupos de personas.

La filosofía de la historia: otro caso en el cual todavía se habla y se ofrecen visiones grandiosas que luego aparecen falsas como "el fin de la historia", "la lucha de clases como motor", teorías racistas o supremacistas, centristas y demás.

En esto también estamos observando avances científicos basados en concepciones del hombre como sujeto inteligente que expande su inteligencia retroalimentándola y produciendo más inteligencia. Por ejemplo "What technology wants" de Kevin Kelly que, si bien se equivoca en varias cosas, es un esfuerzo heroico de fundamentar en la realidad conocida los procesos históricos.

Ian Morris es otro autor notable por su modernidad científica y sus heroicas tentativas de descubrir atributos mensurables de la historia humana.

Jarred Diamond y Steven Pinker, otros dos autores que uno podría citar, uno ornitólogo y geógrafo al comienzo y sólo historiador luego, y el otro psicólogo y experto del lenguaje que también incursiona en historia. Pero ambos basan sus conclusiones en el examen de evidencia científica.

De alguna manera Stephen Wolfram con su Teoría de Autómatas son parte de lo mismo, así como varios más, incluyendo a Kurzweil, Minsky, Asimov, etc.

Sí, las humanidades y la filosofía han perdido terreno ante los avances de la ciencia y la tecnología. A mí me parece que es inevitable.


20 comentarios :

Renzo dijo...

Excelente artículo de Brookei que suscribo plenamente. Como he expresado en alguna ocasión, mis simpatías hacia la Filosofía y los filósofos es, en general muy escasa, y en el caso de la metafísica, nula.
Sinceramente espero que Jordi Llovet acierte en el pronóstico y que el retroceso de las humanidades y la filosofía no sea sólo inevitable, como dice Brookei, y deseable, añado, sino que sea rápido y definitivo.
Seguro que habrá quienes se aferren a que siempre se hará filosofía cuando se planteen cuestiones que no estén sujetas a la experimentación o a la evidencia empírica, pero en cualquier caso, si se queda en eso, me parece aceptable.
Desde que la Ciencia se desprendió de lo que se había convertido en su rémora, la Filosofía, y los científicos pudieron llamarse así y se pusieron a investigar sobre "el campo" y no especulando desde un sillón, junto a una hoguera o donde fuere que daban rienda suelta a su onanismo mental, la humanidad empezó a avanzar significativamente en el conocimiento real y práctico de la Naturaleza y el Universo.

Saludos.

Riskov dijo...

La actividad principal de los filósofos en la actualidad es la de discutir. Sin salir de Argentina podemos poner como ejemplo a dos destacados con opiniones contrapuestas sobre Heidegger; mientras que José Pablo Feinmann lo considera el mayor filósofo del siglo XX, Mario Bunge lo denuncia como basura dialéctica. En España para qué vamos a comentar, con los buenistas que insultan a todo lo que se mueva…

Richard Dawkins, cansado de las críticas recibidas por algún filósofo, también se pregunta: ¿para qué sirve la filosofía?.

Bernat dijo...

Para mí, la filosofía se reduce a pensar de forma razonable. Su acepción etimológica -amor a la sabiduría- deviene en el "amor a la verdad" y la verdad sólo se descubre con la razón, la comprobación -empirismo- o la lógica.

De ahí, que el estudio de lo que es intangible -metafísica- deje de ser algo positivo para pasar de llano a la mera especulación sobre lo inexistente, tal como señala Brookey. Por lo demás, completamente de acuerdo en la inutilidad de todas esas disciplinas que hasta ahora se incluían en la filosofía.

Aún así, sigo pensando que siempre habrá en algún rincón del mundo una conversación interesante que se podrá llamar filosófica.

FerneyP dijo...

Gracias Brookei por la entrada y a Jack por publicarla. Una duda con respecto a la metafísica. Dice que trata del ser y sus causas ¿qué significa eso? y ¿es completamente inútil como supongo? Gracias de antemano.

Ferney.

Renzo dijo...

La inutilidad de la metafísica es más que manifiesta, para encontrara algo aún más inútil y absurdo hay que ir directamente a la teología.

Saludos.

Brookei dijo...

No es mi costumbre comentar sobre mis propios artículos pero hago una excepción por el bello comentario del Señor Bernat.

Si bien estoy claramente en contra de la auto importancia de los filósofos que no han sabido mantenerse al día con los descubrimientos científicos modernos, "el amor a la sabiduría" es de la mayor importancia para el progreso humano y felicito a Bernat por mencionar tal cosa.

Cuando leo o escucho a un filósofo criticar negativamente a un científico cuando teoriza sobre un nivel profundo de realidad me pregunto: ¿Que amor a la sabiduría tiene ese sujeto?
¿Quién le ha dado la autoridad para censurar los esfuerzos, mucho más productivos que cualquier filosofía, de aquellos que activamente intentan aumentar tal sabiduría?

Un verdadero amante de la sabiduría abraza con pasión a la búsqueda del saber que es la empresa científica.

FerneyP:

La metafísica, imagino yo, comenzó como un esfuerzo valiente de pensar sin la influencia de cuentos, leyendas y supersticiones despojando al ser, sus causas y a la realidad misma de tal bagaje. Seguramente fue un paso muy prudente para evitar ser condenado por herejía y poder pensar y hablar libremente.
Pero es poco o nada lo que de tal artilugio se puede sacar hoy en día pues el pensamiento humano dista de mucho de contemplar la realidad como es en realidad y solo evoca las imágenes cotidianas. claramente no hay metafísico que haya concebido el mundo cuántico o la formulación de ideas a partir de simples opciones entre dos alternativas multiplicado por enormes números.
Y hoy sabemos que ambas cosas citadas son ciertas, solo para dar esos ejemplos.

Saludos.

Riskov dijo...

El materialismo filosófico de Gustavo Bueno dice que las ciencias duras son un saber de primer grado, mientras que la filosofía es un saber de segundo grado. Por ello, la física, biología, química, neurología, etc. deben trabajar para obtener datos de sus observaciones y dejar que la filosofía recoja esos datos para interpretar la realidad. Y si los científicos intentan hacer esto, estarían haciendo mala filosofía.
Me surgen dudas. Por ejemplo: cuando Darwin observó las diferentes especies y su adaptación a los distintos medios en su viaje a bordo del Beagle, después hizo la interpretación y desarrolló la teoría de la evolución; ¿esto sería mala filosofía porque debería haberlo dejado a los filósofos?.

Evidentemente, esta visión no la comparto. Vana pretensión la de los buenistas.

Jack Astron dijo...

Es una postura arrogante y descalificadora.

Como dice Bernat, "la filosofía se reduce a pensar de forma razonable". Todos tenemos derecho a participar de ese ejercicio, sin censura previa. Los errores abren oportunidades para aprender.

¿Y qué se aprende escuchando a Gustavo Bueno? No mucho. Cuando no está divagando interminablemente hasta matar de aburrimiento, está criticando a "Ricardo Dawkins" o a otros científicos que se atreven a ir más allá de su especialidad y a extraer conclusiones acerca de la existencia de dios.

El intento de censura de los buenistas es análogo al de la Iglesia Católica, que se erige como única intérprete legítima de la voluntad del "creador del universo". En ambos casos resulta fútil y contraproducente, porque en lugar de convencer, provoca rechazo y burla.

Bernat dijo...

He encontrado esa crítica de un ex-alumno de Bueno, Carlos Balmaseda, quien ya publicó un artículo sobre Bueno denunciando el buenismo como una secta.

"Carlos Balmaseda vs. Gustavo Bueno
Don Gustavo Bueno apoyó la política militarista y de supeditación a la oligarquía yanqui de los gobiernos de Aznar, … hizo escarnio de la II República Española y justificó histórica e ideológicamente la sanguinaria tiranía franquista, atacó a las asociaciones que buscan recuperar la Memoria Histórica y compensar a las víctimas del franquismo ….
Soy un ex-alumno del eximio filósofo ovetense Don Gustavo Bueno y un ex-seguidor de su sistema ideológico, bautizado pomposamente por el Maestro como “Materialismo Filosófico” a secas, como si fuera el único y exclusivo Materialismo que en el mundo ha sido. Confieso que en mis años jóvenes pensé que la filosofía de Bueno tenía un gran potencial revolucionario y emancipador, y que su obra insuflaba nueva vida al marxismo, corrigiendo y mejorando esta filosofía. ¡Cuán equivocado estaba! Tras la lectura atenta de los clásicos del marxismo y de otras filosofías alternativas (todas las cuales son despreciadas por la Escuela de Bueno o reinterpretadas de acuerdo con sus peculiares lentes deformadoras), pude despertar de mi sueño dogmático. La filosofía de Bueno no sólo es una radical tergiversación del marxismo, no sólo pone de cabeza a Marx para volver una vez más a Hegel (pero sin la sutileza dialéctica del filósofo alemán), sino que además ni siquiera puede calificarse como materialista, salvo que entendamos por “materialismo” algo completamente distinto y aun opuesto a lo que entienden y han entendido todos los filósofos y científicos de la historia mundial.(...)"

https://europa89.wordpress.com/2013/11/22/critica-de-pintxoberrua-contra-gustavo-bueno/

Renzo dijo...

Gustavo Bueno está gagá, el problema es que lo está desde siempre, en su caso no es cosa de la edad.

Riskov dijo...

Cuando me presenté a F. Toledo en RA y le dije que estaba leyendo sus hilos por orden me recibió con los brazos abiertos y me comentó su evolución hacia el ateísmo esencial total. Pero después le dije que estaba de acuerdo con todos sus puntos de vista excepto el MF y se decepcionó. Intenté debatir con él y duró poco, pues preferí discutir frases concretas del "amado líder" y parece que ese aspecto no le agrada.

Tratando conceptos generales, se da pie a desarrollar una dialéctica excelsa con términos del buenismo, ambigua, sin llegar a conceder nada. Pero si le pregunto sobre una expresión puntual de Bueno en un vídeo o en un libro (mejor aquel porque se exalta más) Toledo no tiene por donde escapar con la retórica sectaria.

Las expresiones puestas como ejemplo eran apoyos a la racionalidad de la inquisición española, una minimización de las víctimas de esta, una exaltación de la racionalidad de la Trinidad, el famoso "yo soy ateo pero católico, ¡eh!, católico" (no es posible ser católico si no crees que Jesús es el hijo de Dios), un "yo no soy tolerante", un rechazo del aborto porque el embrión ya es persona y, por tanto, es asesinato, etc.

Es penoso comprobar como un sistema filosófico es alérgico a descender a lo concreto; se reserva para la discusión de altos y ambiguos vuelos.

Malismo dijo...

El buenismo es un disparate en muchos sentidos.

Señalaré dos:

1) La historia de la humanidad y la física demuestran que el conocimiento (información) es continuo y no separado en compartimientos estancos.
Es normal en academia separar el conocimiento de manera de organizar la pedagogía.
Pero en la realidad pretender que un científico de alto nivel no interprete los datos, inclusive de manera filosófica, es simplemente un embauque para callarles la boca y reservarse el campo.
Desde hace ya más de un siglo y en los casos de Newton, Liebnitz y muchos otros, los grandes científicos que han descubierto los niveles m´ñas profundos del mundo y las visiones más amplias, han tenido formaciones filosóficas, a la evidencia, superiores a la de los buenistas.

2) El "materialismo" del materialismo filosófico es una expresión que carece de sentido hoy en día.
Para comenzar y usando una muletilla que tanto les gusta a los buenistas, el término no es unívoco. Y peor aún, es arcaico ya que, a la evidencia de la ciencia moderna, la energía y la información son el substrato más profundo conocido mientras que la materia es una suerte de cristalización o congelamiento de la energía organizada por la información que contenga.

Riskov dijo...

El tema donde el MF se presenta más deficiente es en el de las emergencias. Sostienen que reconocer propiedades resultantes de una molécula que no aparecen en los átomos separados sería algo mágico. Y, por ello, postulan la preexistencia de esa propiedad (para que no nazca mágicamente). La propiedad emergente que más citan es el de las ideas (la materialidad preexistente que denominan M3).

Si ponemos otros ejemplos...: la propiedad explosiva del trinitrotolueno (TNT) que no tienen sus moléculas por separado. ¡Magia, explosiona!. Para que no sea magia esta propiedad debe ser material y preexistente. ¿Le han puesto nombre, quizá M28?.

La molécula de talidomida tiene propiedades muy diferentes de acuerdo a su organización a la izquierda o a la derecha; esta, la forma R es la buena, la que (que produce el efecto sedante deseado, mientras que la forma S produce los efectos deformantes de la focomelia.

De acuerdo al MF, ¿como se explica sin acudir a la magia?.

Pues no, mucho más sencillo: cada átomo y cada molécula tienen unas formas de interaccionar con el entorno, incluso diferentes según su organización.

¡Qué poco les gusta la química a los buenistas!.

Anónimo dijo...

La FILOSOFÍA es como estar en un cuarto oscuro buscando un gato negro.

La METAFÍSICA es como estar en un cuarto oscuro buscando un gato negro que no está allí.

La TEOLOGÍA es como estar en un cuarto oscuro buscando un gato negro que no está allí y asegurar haberlo encontrado.

La CIENCIA es encender la luz para ver qué hay en el cuarto.

Riskov dijo...

Esta disertación es tan cierta como famosa.
Un filomaterialista diría: ¡apaga la luz, que en oscuridad puedo pensar mejor la solución!.

Nota: es preferible que firmes con un nick que como anónimo.

Riskov dijo...

En Razón Atea acabo de leer la entrevista que le hicieron a G Bueno sobre el aborto; es lamentable. Si lo llego a leer antes no habría leído ni escrito nada más sobre él.
Los que no se lleven las manos a la cabeza han perdido el sentido racional.

Además de insultar a Zapatero y de pedir que tiren por la ventana a la ministra Aído, se alinea con los obispos. Aunque admite el aborto en caso de peligro para la madre o de política contra la superpoblación. ¡Atención, como en china!. La mujer no tiene el derecho al aborto pero sí el deber si así lo exige el Estado.
Si es fruto de violación no vale abortar, pero habrá que someterse si somos muchos.

Con esta ocurrencia, posiblemente fruto de la vejez, me queda definitivamente aclarado el desperdicio intelectual (pero rentable políticamente para la ultraderecha) del buenismo.

Jack Astron dijo...

Debe ser una de las razones por las que se los considera "ateos católicos". Coinciden con la ICAR en el trato despectivo a las mujeres, a quienes ven como incubadoras biológicas o vacas reproductoras destinadas a procrear más curas y filósofos.

Riskov dijo...

F. Toledo dijo del “ateísmo católico de Bueno”:
(…) pues lo que tiene de católico el ateísmo de este filósofo es que el primer Dios que niega es el católico y que a pesar de ello puede reivindicar argumentos y conocimientos del catolicismo, desde las coordenadas materialistas.

Esta interpretación no la puedo considerar válida. Bueno ha repetido que él es católico: “yo soy ateo pero católico, ¡eh!, católico".
No se trata simplemente de aceptar partes de la ética católica, sino de SER CATÓLICO. Ahora bien, ¿una persona puede considerarse católica y no creer que Jesús es el hijo de Dios?. No obstante, estas contradicciones forman parte del buenismo.
Y también me pregunto: ¿qué argumentos y conocimientos del catolicismo se pueden reivindicar por parte del materialismo?.

¿Y yo soy ateo musulmán porque prefiero negar antes a Alá que a Jesucristo?.

El divulgador del ateísmo que más he seguido ha sido R. Dawkins, al cual admiro. Hace meses yo pensaba que mi admiración por él era tan grande que no podría encajar críticas. Sin embargo, al leer RA pude ver críticas a él, junto con la defensa incondicional que Toledo hacía del buenismo, y me he dado cuenta de la posición, más allá de lo racional, de otros que no soy yo.
Sigo leyendo ambos blogs y me voy asustando de lo que veo del buenismo.

¡Ah!. Adjunto mi cara para que me la partáis (por esta o por otra razón, :-D).

Jack Astron dijo...

Hola Riskov

Hace un tiempo yo también me sentía plenamente interpretado por Dawkins, pero después cambié a una postura más alineada con la de Victor Stenger. No sólo no hay evidencia de la existencia de dios, no sólo es tan absurdo creer en él como creer en las hadas, sino que ese engendro simplemente no puede existir.

Para justificar lo anterior debo aclarar primero qué entiendo por "dios", ya que hay muchas versiones diferentes del mismo. No me refiero a un creador indefinido e indiferente, sino a un ser omnipotente, infinitamente bondadoso, que creó el universo para nosotros y que nos juzga después de la muerte del cuerpo tomando en cuenta nuestra actitud hacia él (creencia o negación). Creo que ese tipo de dios no puede existir y lo justifico aquí:

126.- Por qué soy ateo

Saludos.

Renzo dijo...

Si, haciendo un ejercicio de imaginación (mucha, mucha) y de negación del conocimiento científico y la razón, se pudiera aceptar la existencia de un ser como el dios de las religiones abrahámicas (que son las que me pillan más próximas), lo único sensato sería huir de él como de la peste.
Un personaje tan siniestro, cruel, ególatra, psicópata, misógino, etc..., sólo puede inspirar una profunda repulsión. Pero aquí ocurre como en la vida real, mientras que una parte de la sociedad se congratula de que un asesino sociópata o psicópata esté encerrado, hay otra parte que siente admiración y una (enfermiza) atracción hacia ese tipo de personas, que les lleva a intercambios epistolares con ellos, visitarles en su lugar de reclusión, coleccionar objetos y noticias relacionados con él y seguir sus vidas y crímenes con un interés muy poco sano. Estos serían, trasladando el ejemplo al plano de las creencias religiosas, los creyentes en la divinidad.

Saludos.